A la mitad del camino me he encontrado con mi alma. Alzó su mano y como si fuera rama,un pájaro se posó en ella. Era yo sin la palabra, mirándome sin ver nada, hecha de blanco silencio, de vacío que habitara.
Dejé de ver y la ceguera me devolvió al mundo.
De tanto andar se paró el pulso y en ese instante, me hice pluma de aquel pájaro para volar sin parada.
Fui tocada con las yemas desde un espacio foráneo, y al instante, el sentido de lo sentido enmudeció para sólo ser por un momento, y en un soplido de amor sin verbo alguno, percibir un aliento de temporal calmado, de certeza filtrada por un rayo del verbo enmudecido
Algo inmenso ha sucedido,mucho más que un mero encuentro, que un pájaro en una rama, que unos labios sin palabras.
La ceguera y el silencio me encontraron con el alma.
Arsvocis