Mi moribundo blog demanda algo de atención. Sabe que no tengo tiempo para escribir en él, pero insiste en que yo le haga un hueco, que le dedique algunos minutos, si quiero que sobreviva.
Te diré algo. Me han rondado mil y una ideas para no dejarte solo ante la blanca palidez de tu semblante, pero se me han ido haciendo viejas antes de nacer. Será por esta precipitación que nos rodea, esa urgencia que nos lleva a olvidar las cosas, a tocar demasiados temas y no profundizar en nada. Será por eso.
Si cambiara mi rumbo y escribiera sobre temas de actualidad, como la crisis que ya rezuma miedo y se refleja en muchas ojeras, como los cambios políticos que han pasado sin pena ni gloria, como las tragedias que tantos espacios ocupan las noticias, seguramente no te encontrarías postrado. Más ya sabes que mi verbo gusta de hablar de las hojas que tapizan los bosques, de los árboles que amarillean sobre el verde, del olor a leña, de la música que se cuela por entre las rejas del alma. Allí en medio de ese paraíso pasan las muertes desapercibidas, las crisis se ven como palabras barridas por el viento… No voy a hablar de lo que ya sabemos, de lo que nos tememos. Ahí afuera, cerca de casa, huele a hierba húmeda y mientras camino, respiro profundamente, echo raíces, percibo mi cuerpo y formo parte de un todo que me envuelve. No soy diferente a ese cielo limpio que barrió la lluvia. Soy sol que calienta, nube que deja sombras tenues a mi paso.
Ahora que sabes por qué tantas veces dejo vacío este espacio, pídeme que te devuelva el alma. Llama a mi puerta para que se cuele en tus entrañas el aire que demandas.
Pídeme que te devuelva el alma
diciembre 4, 2011 por arsvocis
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No parece un blog moribundo, más bien meditado, y como tal anda con calma, sin bulla, bueno y breve. Gracias por la calma.
Fran
Gracias a ti por compartir esa calma conmigo.
Arsvocis